2023
Principios G20/OCDE
última revisión, con capítulo de sostenibilidad
4
Pilares fundamentales
transparencia, rendición de cuentas, equidad y responsabilidad
25 %
Consejeros independientes
mínimo legal en las bursátiles de México (LMV)
G
La G de ESG
la gobernanza es uno de los 3 criterios ESG

¿Qué es el gobierno corporativo?

El gobierno corporativo, corporate governance en inglés, es el conjunto de normas, principios y órganos que rigen la forma de dirigir y controlar una empresa. Distribuye derechos y responsabilidades entre accionistas, consejo de administración y dirección, y establece las reglas y los procedimientos para tomar decisiones de manera transparente y controlada.

gobierno corporativo empresas

La referencia internacional en la materia son los Principios de Gobierno Corporativo del G20 y de la OCDE, adoptados en 1999 y revisados por última vez en 2023. Esta revisión, refrendada por los líderes del G20 en septiembre de 2023, incorporó por primera vez un capítulo dedicado a la sostenibilidad y la resiliencia, que aborda la divulgación de información ESG y las responsabilidades del consejo en materia climática.

El objetivo del gobierno corporativo es crear valor de forma sostenible: mejorar el rendimiento y la rentabilidad de la empresa mediante decisiones concertadas, transparentes y controladas por los distintos órganos, y proteger a la vez los intereses de todos los grupos de interés (accionistas, empleados, clientes, proveedores y la sociedad en su conjunto).

Los 4 pilares del gobierno corporativo

De los Principios del G20/OCDE se desprenden cuatro pilares fundamentales que cualquier empresa, cotizada o no, puede aplicar:

  1. La transparencia: divulgar de forma adecuada y oportuna la información relevante de la empresa, incluyendo su situación financiera, su rendimiento, su propiedad y su estructura de gobierno;
  2. La rendición de cuentas (accountability): el consejo de administración responde ante los accionistas, y la dirección ante el consejo, por los resultados y las decisiones tomadas;
  3. La equidad: garantizar un trato equitativo a todos los accionistas, incluidos los minoritarios y los extranjeros;
  4. La responsabilidad: cumplir las leyes y reconocer los derechos de los grupos de interés, integrando el impacto social y ambiental en la estrategia.

Los Principios revisados en 2023 se organizan en seis capítulos: marco eficaz de gobierno corporativo; derechos y trato equitativo de los accionistas; inversores institucionales y mercados de valores; divulgación de información y transparencia; responsabilidades del consejo de administración; y el nuevo capítulo de sostenibilidad y resiliencia.

Los órganos del gobierno corporativo

La estructura de gobierno puede variar de una empresa a otra (una empresa familiar puede añadir un consejo de familia, por ejemplo), pero en general se articula en torno a cuatro órganos:

Órganos del gobierno corporativo y sus funciones
Órgano Quién lo integra Función principal
Asamblea (o junta) de accionistas Personas o entidades con capital invertido en la empresa Órgano supremo: aprueba cuentas, dividendos y nombra al consejo de administración
Consejo de administración Consejeros propietarios, independientes y, en su caso, relacionados Define la estrategia, supervisa a la dirección y rinde cuentas a los accionistas
Comités del consejo Consejeros, con mayoría o totalidad de independientes según el comité Apoyan al consejo en auditoría, prácticas societarias, nombramientos, retribuciones y riesgos
Dirección general Alta gerencia: director general (CEO), directores de área Gestiona el día a día de la empresa y ejecuta la estrategia aprobada por el consejo

La clave del sistema es el equilibrio de poderes: la asamblea controla al consejo, el consejo supervisa a la dirección, y los comités —integrados por consejeros independientes— vigilan los conflictos de interés, la auditoría y las retribuciones.

Ejemplos de gobierno corporativo: buenas prácticas y fracasos

Ejemplos de buenas prácticas

Algunos ejemplos concretos de buenas prácticas de gobierno corporativo que cualquier empresa puede adoptar son:

  • Incorporar consejeros independientes al consejo de administración y crear comités de auditoría y de prácticas societarias;
  • Transparencia de las remuneraciones de los ejecutivos y de las operaciones con partes relacionadas;
  • Implantar un código de ética y de conducta con canal de denuncias para empleados y proveedores;
  • Publicar informes anuales de sostenibilidad y el cálculo de la huella de carbono de la empresa;
  • Respetar los derechos humanos en toda la cadena de valor;
  • Evaluar periódicamente al consejo y planificar la sucesión del director general.

Ejemplos de fracasos del gobierno corporativo

Los grandes escándalos empresariales suelen ser, en el fondo, fallos de gobierno corporativo: consejos que no supervisan, auditores con conflictos de interés e incentivos mal alineados. Dos casos de referencia:

  • Enron (2001): la energética estadounidense ocultó deudas mediante ingeniería contable con la complicidad de su auditor, ante la pasividad de su consejo. Su quiebra —la mayor de EE. UU. hasta entonces— arruinó a miles de empleados e inversores y motivó la ley Sarbanes-Oxley de 2002, que endureció la supervisión de las cotizadas (Harvard Law School Forum on Corporate Governance);
  • Volkswagen, «dieselgate» (2015): la agencia ambiental estadounidense (EPA) descubrió que el grupo había instalado un software para falsear las emisiones de once millones de vehículos diésel. El fraude, gestado bajo una cultura interna sin contrapesos, costó a la empresa más de 30 000 millones de euros en multas e indemnizaciones (EPA).

La lección es la misma en ambos casos: sin transparencia, contrapesos e independencia, ni el tamaño ni la reputación protegen a una empresa —ni a sus accionistas— del desastre.

El gobierno corporativo en México

México cuenta con un marco propio de gobierno corporativo que combina recomendaciones voluntarias y obligaciones legales para las empresas que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV).

El Código de Principios y Mejores Prácticas del CCE

El Código de Principios y Mejores Prácticas de Gobierno Corporativo, emitido por el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), es la referencia mexicana desde 1999. Su edición más reciente, presentada en febrero de 2025, refuerza la independencia del consejo, la gestión de riesgos, la sostenibilidad y la diversidad de género.

Sus recomendaciones aplican a todas las empresas —familiares, medianas o grandes, coticen o no en Bolsa—, bajo el principio de «cumplir o explicar»: la empresa adopta la práctica o explica públicamente por qué no lo hace.

La Ley del Mercado de Valores

Para las sociedades anónimas bursátiles, la Ley del Mercado de Valores (LMV), supervisada por la CNBV, convierte varias buenas prácticas en obligaciones legales:

  • El consejo de administración tiene un máximo de 21 consejeros, de los cuales al menos el 25 % deben ser independientes;
  • Los comités de auditoría y de prácticas societarias se integran exclusivamente con consejeros independientes (mínimo tres miembros);
  • Los consejeros y directivos están sujetos a los deberes de diligencia y de lealtad, con responsabilidad personal en caso de incumplimiento.

El gobierno corporativo en España

En España, la referencia para las sociedades cotizadas es el Código de buen gobierno de las sociedades cotizadas de la CNMV (Comisión Nacional del Mercado de Valores). Aprobado en 2006 como Código unificado, fue actualizado en 2013, 2015 y, por última vez, en junio de 2020.

El código funciona también bajo el principio de «cumplir o explicar» y sus 64 recomendaciones se agrupan en tres bloques: aspectos generales, junta general de accionistas y consejo de administración. La revisión de 2020 reforzó precisamente la atención a los riesgos no financieros —ambientales, sociales y reputacionales— y a la diversidad en los consejos.

Su objetivo es asegurar el adecuado funcionamiento de los órganos de gobierno de las empresas españolas para maximizar su competitividad y generar confianza entre accionistas e inversores nacionales y extranjeros, con una adecuada separación de funciones, deberes y responsabilidades.

Gobierno corporativo, ESG y sostenibilidad

La gobernanza es la G de los criterios ESG (Environmental, Social, Governance): junto al desempeño ambiental y social, es uno de los tres factores con los que inversores y agencias de calificación evalúan la sostenibilidad de una empresa. Sin un buen gobierno corporativo, los compromisos ambientales y sociales carecen de supervisión creíble y degeneran fácilmente en greenwashing.

La norma ISO 26000, publicada en 2010 por la Organización Internacional de Normalización (ISO), sitúa el gobierno corporativo entre las cuestiones centrales de la responsabilidad social corporativa y lo define como el «sistema por el cual una organización toma e implementa decisiones con el fin de lograr sus objetivos».

La regulación va en la misma dirección. En la Unión Europea, la directiva CSRD (2022/2464) obliga a las grandes empresas a reportar información de sostenibilidad verificada —incluida su gobernanza—, aunque el paquete «Ómnibus» aprobado en diciembre de 2025 recentró la obligación en las compañías de más de 1 000 empleados a partir de 2027. Y el capítulo VI de los Principios G20/OCDE de 2023 pide a los consejos integrar los riesgos climáticos en la estrategia.

De este modo, el gobierno corporativo fomenta que las empresas mantengan su desarrollo económico integrando el desarrollo sostenible en sus estrategias.

Beneficios del gobierno corporativo y cómo implementarlo

Los beneficios de un buen gobierno corporativo son evidentes: una visión de las metas a largo plazo, una gestión eficaz de los riesgos, un control responsable de la empresa, un mejor acceso al financiamiento —bancos e inversores exigen cada vez más estas prácticas— y una sinergia entre los distintos grupos de interés que crea valor.

Implementar un gobierno corporativo en una empresa, incluso pequeña o familiar, puede seguir estos pasos:

  1. 1
    Establecer una estructura organizacional clara: asamblea, consejo (o su equivalente) y dirección, con funciones separadas.
  2. 2
    Definir una estrategia de gobernanza acorde con la misión, los valores y la visión de la empresa, formalizada en un código de ética.
  3. 3
    Incorporar consejeros independientes y crear los comités de apoyo (auditoría, prácticas societarias, riesgos).
  4. 4
    Identificar oportunidades y riesgos —financieros y no financieros, incluidos los climáticos— y asignar su supervisión al consejo.
  5. 5
    Respetar los intereses de los grupos de interés, usar los recursos de forma sostenible y reportar con transparencia.
  6. 6
    Evaluar periódicamente el nivel de consecución de los objetivos y realizar los ajustes necesarios.

Preguntas frecuentes sobre el gobierno corporativo

El gobierno corporativo es el conjunto de normas, principios y órganos que rigen la forma de dirigir y controlar una empresa. Distribuye derechos y responsabilidades entre accionistas, consejo de administración y dirección. Sirve para tomar decisiones de manera transparente y controlada, gestionar los riesgos, proteger a los accionistas —incluidos los minoritarios— y facilitar el acceso al financiamiento.

Los cuatro pilares que se desprenden de los Principios del G20/OCDE son la transparencia (divulgar información veraz y oportuna), la rendición de cuentas (el consejo responde ante los accionistas y la dirección ante el consejo), la equidad (trato igualitario a todos los accionistas) y la responsabilidad (cumplir la ley y reconocer los derechos de los grupos de interés). La revisión de 2023 añadió además un capítulo dedicado a la sostenibilidad y la resiliencia.

En México conviven dos marcos: el Código de Principios y Mejores Prácticas de Gobierno Corporativo del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), de adopción voluntaria y actualizado en 2025, y la Ley del Mercado de Valores, que obliga a las sociedades anónimas bursátiles a tener un consejo de administración de máximo 21 miembros con al menos un 25 % de consejeros independientes, y comités de auditoría y prácticas societarias integrados por independientes.

La gobernanza es la G de los criterios ESG (Environmental, Social, Governance): uno de los tres factores con los que se evalúa la sostenibilidad de una empresa. Un consejo que supervisa los riesgos climáticos y sociales da credibilidad a los compromisos ambientales y evita el greenwashing. Los Principios G20/OCDE de 2023 y la directiva europea CSRD refuerzan esta conexión al exigir que la sostenibilidad se gestione desde el consejo de administración.

Los dos casos de referencia son Enron (2001), que quebró tras ocultar deudas con la complicidad de su auditor y ante la pasividad de su consejo, lo que motivó la ley estadounidense Sarbanes-Oxley de 2002, y el «dieselgate» de Volkswagen (2015), el software que falseaba las emisiones de once millones de vehículos diésel y que costó al grupo más de 30 000 millones de euros en multas e indemnizaciones.