8,8 %
Emisiones mundiales de GEI
generadas por el turismo
1.520 M
Turistas internacionales
récord mundial en 2025
96,8 M
Turistas en España
máximo histórico en 2025
3
Pilares
ambiental, social y económico

¿Qué es el turismo sostenible?

El turismo sostenible es, según ONU Turismo (la antigua Organización Mundial del Turismo, OMT), «el turismo que tiene plenamente en cuenta las repercusiones actuales y futuras, económicas, sociales y medioambientales, para satisfacer las necesidades de los visitantes, de la industria, del entorno y de las comunidades anfitrionas». Es decir, un turismo que puede perdurar en el tiempo sin agotar los recursos ni degradar los destinos.

No se trata de un tipo de viaje concreto, sino de una forma de gestionar y practicar cualquier tipo de turismo, del urbano al rural. Está estrechamente ligado al concepto de desarrollo sostenible y a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030 de la ONU.

Los tres pilares del turismo sostenible

Como el desarrollo sostenible, el turismo sostenible se apoya en tres pilares que deben mantenerse en equilibrio:

  • El pilar ambiental: dar un uso óptimo a los recursos naturales, proteger la biodiversidad y reducir las emisiones y los residuos que genera la actividad turística;
  • El pilar sociocultural: respetar la autenticidad de las comunidades anfitrionas, conservar su patrimonio cultural y no deteriorar su calidad de vida;
  • El pilar económico: garantizar que el beneficio del turismo se reparta en el territorio, con empleo estable y oportunidades para las PYMES locales.

La Carta Europea de Turismo Sostenible

La Carta Europea de Turismo Sostenible (CETS) es una iniciativa de la Federación EUROPARC que promueve el turismo sostenible en los espacios naturales protegidos de Europa. Su metodología, de aplicación voluntaria, sirve de guía a los gestores de parques y a las empresas turísticas para planificar la conservación de los recursos naturales, preservar la identidad cultural y generar beneficio económico y empleo en la región. España es uno de los países con más espacios acreditados con la CETS.

El impacto del turismo en el planeta, en cifras

El turismo mundial no deja de crecer: según el barómetro de ONU Turismo, en 2025 se registraron 1.520 millones de llegadas de turistas internacionales, un 4 % más que en 2024 y un nuevo récord histórico. Europa concentró 793 millones de esas llegadas.

Ese crecimiento tiene un coste climático. Un estudio publicado en Nature Communications en 2024 calcula que el turismo genera el 8,8 % de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero (5,2 gigatoneladas de CO₂ equivalente en 2019), y que estas emisiones crecen un 3,5 % al año, el doble que las del conjunto de la economía. Dentro de las emisiones directas del sector, la aviación es la principal responsable, con el 52 %, seguida del transporte por carretera. En total, la aviación supone en torno al 2,5 % del CO₂ mundial.

La elección del transporte es, por tanto, la decisión con más impacto en la huella de carbono de un viaje:

Emisiones de CO₂ equivalente por viajero y kilómetro según el medio de transporte
Medio de transporte Gramos de CO₂e por viajero y km
🚄 Tren internacional (tipo Eurostar) 4 g
🚆 Tren nacional 35 g
✈️ Vuelo de corto radio 154 g
🚗 Coche de gasolina (un solo ocupante) 170 g
🛫 Vuelo doméstico 246 g

Fuente: Our World in Data, con datos del Gobierno británico (2022). Compartir el coche entre varios ocupantes reduce proporcionalmente la cifra por viajero, y la bicicleta sigue siendo la opción más limpia para las distancias cortas.

Masificación turística: cuando el turismo deja de ser sostenible

La cara opuesta del turismo sostenible es la masificación turística (overtourism): la concentración de visitantes por encima de la capacidad de carga de un destino, que degrada el entorno, encarece la vivienda y expulsa a los residentes. Desde 2024, varios de los destinos más visitados de Europa han pasado de los debates a las medidas concretas.

Venecia: una tasa de acceso para los excursionistas

Venecia fue la primera gran ciudad del mundo en cobrar una entrada a los visitantes de un día. En 2026, el contributo di accesso se aplica durante 60 jornadas entre el 3 de abril y el 26 de julio, de 8:30 a 16:00. Cuesta 5 € si se reserva con al menos cuatro días de antelación y 10 € si se paga en los tres días previos a la visita; los menores de 14 años y quienes pernoctan en alojamientos del municipio están exentos.

Barcelona, Baleares y Canarias: las medidas en España

En España, los destinos más tensionados también han endurecido su regulación:

  • Barcelona prevé eliminar los cerca de 10.000 pisos turísticos de la ciudad no renovando sus licencias a partir de 2028. Además, Cataluña duplicó la tasa turística en abril de 2026 y el Ayuntamiento ha propuesto casi triplicar la tasa a los cruceristas, hasta 30 € por día;
  • Baleares aprobó en 2025 la prohibición de nuevas plazas de alquiler turístico en edificios plurifamiliares y una reforma de la ecotasa que la eleva hasta 6 € por noche en temporada alta;
  • Canarias, tras las multitudinarias protestas de 2024 y 2025 bajo el lema «Canarias tiene un límite», aprobó en 2025 su primera ley de la vivienda vacacional, que congela las nuevas licencias hasta que cada municipio adapte su planeamiento.

El turismo masivo es lo contrario del turismo sostenibleSe centra en alojar al mayor número de turistas posible sin tener en cuenta las necesidades de la población local, la cultura, la economía ni el entorno de las regiones en las que se practica. Las medidas anteriores no buscan frenar el turismo, sino repartirlo mejor en el tiempo y en el territorio.

Cómo viajar de forma más sostenible: 6 consejos prácticos

El turismo sostenible también se construye con las decisiones individuales de cada viajero. Estos seis gestos reducen de forma real el impacto de tus vacaciones:

  1. 1
    Prioriza el tren y el transporte colectivo siempre que sea posible, y si vuelas, elige vuelos directos: los despegues y aterrizajes concentran buena parte del consumo. Descubre más ideas en nuestra guía de movilidad sostenible.
  2. 2
    Viaja fuera de temporada y a destinos menos saturados: menos de la mitad del año turístico concentra la mayoría de las llegadas, y repartir la demanda alivia a los destinos masificados.
  3. 3
    Elige alojamientos con certificación sostenible (Biosphere, Travelife, EU Ecolabel) o que funcionen con energía verde, y quédate más tiempo en cada lugar (slow travel).
  4. 4
    Consume local: mercados, restaurantes de proximidad, guías y artesanía de la zona. Así el beneficio económico se queda en la comunidad anfitriona. Aplica los mismos criterios que en el consumo responsable de tu día a día.
  5. 5
    Respeta el entorno y la fauna: no dejes residuos, no te salgas de los senderos señalizados y evita las atracciones que exploten animales salvajes.
  6. 6
    Calcula y compensa las emisiones que no puedas evitar: puedes medir tu huella ecológica y apoyar un proyecto de compensación de huella de carbono.

Certificaciones de turismo sostenible

Para distinguir el compromiso real del simple marketing verde existen certificaciones independientes, con auditorías y criterios públicos. Estas son las tres más extendidas en España y Europa:

Principales certificaciones de turismo sostenible
Certificación Quién la otorga Qué certifica
Biosphere Instituto de Turismo Responsable (RTI) Destinos, hoteles y empresas turísticas alineados con los ODS; Barcelona la renueva como destino urbano desde 2011
Travelife Iniciativa internacional impulsada por el propio sector turístico Alojamientos, touroperadores y agencias de viajes
EU Ecolabel Comisión Europea (etiqueta ecológica oficial de la UE) Alojamientos turísticos y campings, con criterios de energía, agua y residuos

Desconfía de las etiquetas genéricas («hotel eco», «viaje verde») sin certificado que las respalde: es una práctica de greenwashing. De hecho, la Directiva (UE) 2024/825 prohíbe en toda la UE las alegaciones ambientales genéricas sin pruebas, con aplicación a partir de septiembre de 2026.

Turismo sostenible en España: ejemplos y destinos

España es el segundo país más visitado del mundo: en 2025 recibió 96,8 millones de turistas internacionales, un 3,2 % más que en 2024 y un nuevo máximo histórico, con un gasto asociado de más de 134.700 millones de euros. Gestionar ese volumen de forma sostenible es uno de los grandes retos del país, y la Estrategia de Turismo Sostenible de España 2030 del Ministerio de Industria y Turismo marca la hoja de ruta.

Turismo rural: Asturias, destino de referencia

El turismo rural es tradicionalmente más respetuoso con el medio ambiente: busca tranquilidad, naturaleza y contacto con el estilo de vida local, lejos de las aglomeraciones. Asturias es el ejemplo español por excelencia: la región ha apostado por un turismo rural de calidad que combina playas y calas espectaculares con bosques densos y alta montaña, como los Picos de Europa. La Playa del Silencio, la Ruta del Cares, la Senda del Oso, Cangas de Onís o los Lagos de Covadonga son algunas de sus visitas imprescindibles.

Además, muchos viajeros internacionales aprovechan este tipo de experiencias para mejorar su conocimiento del idioma local, tomando clases de español para extranjeros online, fomentando así el intercambio cultural y una conexión más auténtica con las comunidades que visitan.

Nuevas formas de viajar: agroturismo, slow travel y nómadas digitales

La fusión entre naturaleza, cultura y viajes ha dado lugar a modalidades que encajan de forma natural con los principios del turismo sostenible:

  • El agroturismo: alojarse en explotaciones agrarias en activo, muy asentado en Baleares como alternativa al sol y playa tradicional;
  • El enoturismo: descubrir bodegas y vinos de proximidad, con las visitas y catas como eje de la experiencia;
  • El turismo consciente o slow travel: viajar más despacio y quedarse más tiempo en cada lugar, valorando la repercusión de la estancia;
  • Los nómadas digitales: teletrabajar desde el destino alarga las estancias y reparte el gasto a lo largo del año;
  • El turismo de bienestar: retiros y experiencias centradas en el autocuidado y la salud mental, generalmente en entornos naturales.

Si quieres saber más sobre temas relacionados con la sostenibilidad, echa un vistazo a nuestras guías prácticas.

Preguntas frecuentes

El turismo sostenible es un modelo de gestión aplicable a cualquier tipo de turismo, del urbano al de sol y playa: busca minimizar el impacto ambiental, respetar a la comunidad local y repartir el beneficio económico. El ecoturismo, en cambio, es un segmento concreto: viajes centrados en la naturaleza y su conservación. Todo ecoturismo debería ser sostenible, pero el turismo sostenible no se limita a la naturaleza.

Según un estudio publicado en Nature Communications en 2024, el turismo genera el 8,8 % de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, unas 5,2 gigatoneladas de CO₂ equivalente en 2019. Además, sus emisiones crecen un 3,5 % al año, el doble de rápido que las del conjunto de la economía mundial. La aviación es la principal fuente, con el 52 % de las emisiones directas del sector.

El tren es el transporte motorizado más limpio: unos 35 gramos de CO₂ por viajero y kilómetro en trenes nacionales, y apenas 4 gramos en trenes internacionales de alta velocidad tipo Eurostar. Un vuelo doméstico emite unos 246 gramos por viajero y kilómetro, es decir, en torno a siete veces más que el tren. Para distancias cortas, caminar o ir en bicicleta sigue siendo la mejor opción.

En 2026, Venecia cobra su tasa de acceso a los visitantes de un día durante 60 jornadas entre el 3 de abril y el 26 de julio, de 8:30 a 16:00. Cuesta 5 euros si se reserva con al menos cuatro días de antelación y 10 euros si se paga en los tres días previos. Los menores de 14 años y quienes pernoctan en alojamientos del municipio están exentos.

Las tres más extendidas en Europa son Biosphere, otorgada por el Instituto de Turismo Responsable a destinos, hoteles y empresas; Travelife, dirigida a alojamientos, touroperadores y agencias; y la EU Ecolabel, la etiqueta ecológica oficial de la Unión Europea para alojamientos turísticos y campings. Todas exigen auditorías y criterios públicos, a diferencia de las etiquetas genéricas sin respaldo, que suelen ser greenwashing.