2021
Nueva etiqueta energética
escala A-G desde el 1 de marzo
−11,7 %
Objetivo UE 2030
Directiva (UE) 2023/1791
~80 %
Ahorro de una bombilla LED
frente a una incandescente
7 clases
De la A a la G
etiqueta y certificado energético

¿Qué es la eficiencia energética?

La eficiencia energética es la capacidad de obtener el mismo servicio utilizando menos energía: la misma iluminación, la misma temperatura de confort o la misma producción industrial con un consumo menor. Un edificio, un electrodoméstico o un proceso es eficiente cuando minimiza el gasto energético sin reducir las prestaciones, lo que se traduce en facturas más bajas y menos emisiones de CO2.

En simples palabras, se trata de hacer más con menos energía, reduciendo así el desperdicio y los efectos del cambio climático. En una vivienda, la eficiencia se califica calculando el gasto energético que necesita durante un año en condiciones normales de funcionamiento, y se expresa en clases, de mayor a menor eficiencia: A, B, C, D, E, F y G.

Adaptar tu hogar para que sea energéticamente eficiente puede suponer un desembolso inicial, pero sin duda se convertirá en un ahorro para tus facturas a medio y largo plazo. Además, la normativa europea y española exige cada vez un consumo menos contaminante, acompañado de incentivos económicos como las ayudas a la eficiencia energética.

Ejemplos de eficiencia energética

La eficiencia energética se puede conseguir de diversas formas, desde pequeños gestos en los hábitos de consumo hasta una reforma integral del hogar, pasando por el transporte y la industria. Estos son los 10 ejemplos más representativos, con su ahorro estimado:

  1. 1
    Iluminación LED: una bombilla LED consume entre un 80 y un 90 % menos que una incandescente para la misma cantidad de luz y dura entre 8 y 10 veces más, según el IDAE.
  2. 2
    Electrodomésticos de clase alta: un frigorífico de clase A ronda los 100 kWh al año, frente a los más de 350 kWh de uno de clase G. Compara modelos en nuestra guía de eficiencia energética en electrodomésticos.
  3. 3
    Aislamiento de paredes y cubierta: acondicionar las paredes puede reducir hasta un 25 % de las pérdidas de calor, y actuar sobre áticos y techos evita entre el 25 y el 30 % de las fugas térmicas.
  4. 4
    Ventanas con doble acristalamiento: el aislamiento de ventanas y aberturas puede recortar hasta un 15 % las pérdidas térmicas de la vivienda.
  5. 5
    Bomba de calor y aerotermia: la aerotermia extrae energía gratuita del aire y entrega 3-4 kWh de calor por cada kWh eléctrico consumido, con ahorros de hasta el 70 % frente a la calefacción eléctrica tradicional.
  6. 6
    Termostatos y programadores: cada grado de más en calefacción incrementa el consumo en torno a un 7 %; programar 20 °C en invierno y no bajar de 26 °C con el aire acondicionado evita ese sobrecoste.
  7. 7
    Agua caliente renovable: los calentadores solares y los termos termodinámicos reducen el gasto de agua caliente sanitaria, que supone de media un 11 % del consumo energético de una vivienda.
  8. 8
    Autoconsumo solar combinado: combinar aerotermia con placas solares permite cubrir la climatización con energía renovable propia y maximizar el ahorro en la factura.
  9. 9
    Transporte eficiente: la conducción eficiente ahorra hasta un 15 % de combustible según el IDAE, y el vehículo eléctrico aprovecha mucho mejor la energía que uno de combustión.
  10. 10
    Industria: las auditorías energéticas, los motores de alta eficiencia y la recuperación del calor residual de los procesos son las palancas de ahorro que impulsa la Directiva europea de eficiencia energética.

Cambios sostenibles en los hábitos de consumo

Algunas acciones que podemos tomar en nuestros hábitos de consumo son:

  • utiliza bombillas de bajo consumo y lámparas LED, que por lo general son más duraderas;
  • aprovecha siempre que puedas la luz natural;
  • desconecta los dispositivos eléctricos (televisores, cargadores, consolas) cuando no se utilizan, ya que continúan consumiendo energía en modo de espera (stand by);
  • con la calefacción, evita que la temperatura supere los 20 °C, y con el aire acondicionado, que no baje de 26 °C;
  • mantén el congelador a −15 °C y la nevera entre 3 y 5 °C para un rendimiento óptimo con un consumo reducido.

Optimizar la calefacción y el agua caliente

Para minimizar los costes en calefacción, es importante atajar las fugas térmicas de la vivienda (paredes, ventanas, suelo y cubierta) y considerar mejoras en la ventilación, como un sistema de Ventilación Mecánica Controlada (VMC) de flujo simple o doble, que renueva el aire y elimina la humedad. En cuanto a los equipos, estas opciones reducen la factura de luz y gas:

  • radiadores de calor suave: distribuyen la temperatura de manera uniforme y son eficientes energéticamente;
  • programador de calefacción: permite controlar el sistema incluso cuando no estás, ahorrando costes;
  • bomba de calor: aprovecha el calor del ambiente (aire, agua o suelo) y cuenta con incentivos para su instalación;
  • calderas de alta eficiencia: de condensación, de pellet de madera, de baja temperatura o de microcogeneración.

El agua caliente sanitaria es el segundo mayor gasto energético de los hogares. Optar por calentadores que utilicen energías renovables es una buena estrategia para reducirlo:

  • calentador solar: utiliza el calor del sol para calentar el agua, especialmente recomendable en zonas con mucha exposición solar;
  • termo eléctrico termodinámico: combina una bomba de calor y una resistencia eléctrica, y aprovecha las calorías del aire para calentar el agua.

Soluciones según los problemas de tu vivienda

Si tu vivienda presenta alguno de estos problemas en concreto, también puedes tomar acciones:

  1. Problemas de humedad: además de un buen aislamiento y una calefacción eficiente, ventila adecuadamente. La ventilación VMC, de flujo simple o doble, puede ser la solución ideal.
  2. Sensación de frío: la clave está en aislar bien la vivienda, especialmente la cubierta o techo, principal fuente de pérdidas térmicas.
  3. Corrientes de aire: habitualmente se solucionan reemplazando las aberturas, como puertas y ventanas, y mejorando el aislamiento general.

La etiqueta energética de la UE: clases de la A a la G

El 1 de marzo de 2021, la Unión Europea estrenó su nueva etiqueta energética para electrodomésticos, en aplicación del Reglamento (UE) 2017/1369. El antiguo modelo con A+++, A++ y A+ dio paso a una escala más intuitiva y exigente que va de la A a la G, según explica el IDAE. La escala se reajustó para que muy pocos productos alcancen la clase A al principio, dejando margen para modelos futuros más eficientes.

Otra novedad es el código QR de la esquina superior derecha: al escanearlo se accede a la ficha del producto en EPREL, la base de datos europea de etiquetado energético, con información adicional sobre consumo, dimensiones y resultados de ensayos. Esta es la equivalencia orientativa entre clases:

Equivalencia orientativa entre la etiqueta energética actual (2021) y la anterior
Clase actual Color Equivalencia aproximada anterior
A Verde oscuro Superior a A+++ (máxima eficiencia)
B Verde A+++
C Verde claro A++
D Amarillo A+
E Naranja A
F Naranja intenso B
G Rojo C y D (mínima eficiencia)

Puedes consultar el calendario de implantación por tipo de aparato y el detalle de cada letra en nuestra guía de clases de eficiencia energética.

El certificado de eficiencia energética

El certificado de eficiencia energética es el documento que califica una vivienda o edificio de la A a la G. Es obligatorio para vender o alquilar un inmueble en España desde el Real Decreto 390/2021, y la calificación debe figurar en los anuncios inmobiliarios. Su validez es de 10 años, salvo para la clase G, que debe renovarse cada 5 años.

Conseguirlo es un trámite sencillo: debes contactar con un técnico autorizado de tu zona, que realizará un estudio del inmueble. Tras la certificación, el propio técnico suele registrarla ante el organismo competente de tu Comunidad Autónoma, que expide la etiqueta energética oficial. Si resides en la capital, consulta los precios y plazos del certificado energético en Madrid.

Normativa de eficiencia energética: directiva europea, real decreto y CAE

Directiva (UE) 2023/1791: el marco europeo

La Directiva (UE) 2023/1791 de eficiencia energética, de 13 de septiembre de 2023, consagra el principio de «primero, la eficiencia energética»: la eficiencia debe considerarse antes que cualquier otra inversión energética. Su objetivo vinculante es reducir el consumo de energía final de la UE un 11,7 % en 2030 respecto a las previsiones de 2020, con obligaciones anuales de ahorro crecientes para los Estados miembros (del 1,3 % en 2024-2025 al 1,9 % en 2028-2030).

RD 390/2021: el real decreto de la certificación energética

En España, el Real Decreto 390/2021 de eficiencia energética regula la certificación de los edificios. Sus disposiciones principales son:

  1. Se aplica a edificios nuevos, existentes, partes de un edificio que se vendan o alquilen a un nuevo arrendatario, y edificios públicos de más de 250 m² frecuentados habitualmente por el público.
  2. Define el método de cálculo de la calificación de eficiencia energética del edificio o de una unidad de este.
  3. Crea un registro de certificados en cada comunidad autónoma y en Ceuta y Melilla.
  4. Fija las condiciones de las inspecciones regulares de los sistemas de calefacción y aire acondicionado.
  5. Establece un régimen sancionador para quienes incumplan sus disposiciones.
  6. Moderniza la etiqueta de eficiencia energética con un diseño más claro y comprensible.

Fuente: Real Decreto 390/2021 del BOE

CAE y ayudas a la eficiencia energética

El Real Decreto 36/2023 creó el sistema de Certificados de Ahorro Energético (CAE): cada CAE acredita 1 kWh de ahorro de energía final conseguido con una actuación de eficiencia verificada. Las comercializadoras de luz y gas, obligadas a lograr ahorros anuales, pueden comprar esos certificados, lo que en la práctica abarata las obras de eficiencia de los particulares (aislamiento, bomba de calor, etc.).

Además, el Ministerio de Transportes mantiene un Programa de fomento de la eficiencia energética en viviendas, que cubre con carácter general hasta el 40 % del coste de las obras (hasta el 75 % para rentas bajas). Consulta todas las condiciones, requisitos y cuantías en nuestra guía de ayudas para la eficiencia energética.

Beneficios de la eficiencia energética

Mejorar la eficiencia energética de una vivienda o un negocio aporta tres ventajas principales:

  • ahorro en la factura: menos kWh consumidos para el mismo confort, con recortes que van del 7 % de un termostato bien programado a más del 70 % de una aerotermia frente a la calefacción eléctrica;
  • más confort y valor del inmueble: temperatura estable, menos humedades y corrientes de aire, y una mejor letra en el certificado, que revaloriza la vivienda en venta o alquiler;
  • menos emisiones de CO2: consumir menos energía reduce tu huella de carbono y contribuye a frenar el cambio climático.

Cómo mejorar la eficiencia energética de tu casa

Si quieres convertir tu vivienda en un hogar eficiente, este es el orden de actuación recomendado:

  1. 1
    Conoce tu punto de partida: solicita el certificado de eficiencia energética a un técnico autorizado; sus recomendaciones priorizan las mejoras con más impacto.
  2. 2
    Aísla la envolvente: actúa primero sobre cubierta y fachada, y sustituye las ventanas por doble acristalamiento para atajar las fugas térmicas.
  3. 3
    Renueva la climatización: cambia la caldera antigua por una aerotermia o bomba de calor e instala termostatos programables.
  4. 4
    Sustituye los electrodomésticos: al renovarlos, elige clases altas (A, B o C) fijándote en la etiqueta energética.
  5. 5
    Ajusta hábitos y financiación: aplica los consejos para ahorrar en la factura de la luz y solicita las ayudas y CAE disponibles antes de empezar las obras.

Preguntas frecuentes

La eficiencia energética es la capacidad de obtener el mismo servicio (iluminación, calefacción, transporte) usando menos energía. Ejemplos: bombillas LED (hasta un 80 % menos que las incandescentes), electrodomésticos de clase A, aislamiento de paredes y cubierta, bomba de calor o aerotermia, termostatos programables y doble acristalamiento en ventanas.

Desde el 1 de marzo de 2021, la etiqueta energética de la UE clasifica los productos en 7 clases, de la A (verde oscuro, máxima eficiencia) a la G (rojo, mínima eficiencia). Desaparecieron las clases A+++, A++ y A+, y la etiqueta incorpora un código QR que enlaza con la base de datos europea EPREL. Consulta el detalle en nuestra guía de clases de eficiencia energética.

Sí. Según el Real Decreto 390/2021, el certificado de eficiencia energética es obligatorio para vender o alquilar una vivienda o edificio en España, y la calificación debe aparecer en los anuncios. Tiene una validez de 10 años (5 años si la calificación es G). Más información en nuestra guía del certificado de eficiencia energética.

Los pasos con mayor impacto son: obtener el certificado energético para conocer el punto de partida, aislar fachada, cubierta y ventanas, sustituir la caldera por una bomba de calor o aerotermia, renovar los electrodomésticos por clases altas (A, B o C), instalar termostatos programables y ajustar los hábitos de consumo. Muchas de estas obras cuentan con ayudas públicas.

Los CAE, creados por el Real Decreto 36/2023, son documentos electrónicos que acreditan un ahorro de 1 kWh de consumo de energía final gracias a una actuación de eficiencia energética verificada. Permiten a las comercializadoras de luz y gas cumplir sus obligaciones anuales de ahorro y, en la práctica, financian parte del coste de obras como el aislamiento o la instalación de una bomba de calor.